Tras enfrentarse a un malvado dragón, rescatar a una bella princesa y salvar el reino de sus suegros, ¿qué le queda por hacer a un ogro? Bueno, si eres Shrek, de repente te conviertes en un dócil padre de familia. En lugar de aterrorizar aldeanos como solía hacer, un desganado Shrek es ahora un famoso local que accede a firmar autógrafos a regañadientes en instrumentos de labranza.