La infancia de Lawrence Talbot llegó a su fin el día de la muerte de su madre. Talbot decide irse de la pequeña comunidad victoriana de Blackmoor pero aun así la pena de perder a su madre es tal que pasaran varias décadas antes de que pueda recuperarse de ese dolor. Sin embargo, cuando Gwen Conliffe, la prometida de su hermano, lo ubica para pedir su ayuda para encontrar a su enamorado desaparecido Talbot toma el camino de regreso al pueblo para participar en la búsqueda. A su regreso Talbot se entera que algo dotado de una fuerza incomparable y con una sed insaciable de sangre esta matando a los pueblerinos desde ya algún tiempo y que el sospechoso Aberline, un inspector de Scotland Yard, ha llegado también para dirigir una investigación rigorosa. Mientras intenta armar las piezas de este sangriento rompecabezas Talbot oye hablar de una maldición antigua que transforma a los afligidos en hombres lobos cuando en luna está llena. Para poner fin a la matanza y proteger a la mujer dueña de su corazón Talbot tiene que destruir a la criatura del bosque de los alrededores de Blackmoor. Pero mientras se aboca a cazar a la espantosa bestia este hombre sencillo con un pasado atormentante descubrirá un lado primitivo en si mismo que ni él sospechaba tener.